TRIUNFANDO EN EL SIGLO XXI


Carlos P. Zalaquett, Lic., M. A., Ph. D.
University of South Florida
Tampa, Florida

    Muchas personas ven el Siglo 21 como una metáfora que simboliza el fin de un período en la historia de la humanidad y el principio de uno nuevo.  Por décadas éstas personas han anticipado la venida del nuevo siglo y han desarrollado sus propias ideas acerca de lo que el nuevo siglo nos deparará.
    Consejeros y psicólogos creen que el 2000 será un año especial, pues representa no sólo el final de un siglo, sino también el final de un milenio (e. g., Boice, Hertli & Sneed, 1977). Los científicos ven este nuevo milenio como un período de acelerado crecimiento e innovaciones a nivel individual y global.  Para la mayoría de ellos éste es también el tiempo en que debemos preocuparnos de nuestras generaciones futuras.  Por esta razón diferentes grupos de investigación se han abocado a contestar las siguientes dos preguntas:  ¿Qué tipos de demandas ocurrirán durante este nuevo siglo?, y ¿Qué habilidades necesitarán nuestros jóvenes para tener éxito en este milenio que se avecina? (Zalaquett, 1995, Zalaquett y Turner, 1997).
    Nuestras propias investigaciones nos han mostrado que contamos con una gran cantidad de información en relación a la primera pregunta. Hoy en día sabemos que entre las demandas que nuestra juventud encontrará en el futuro se encuentran:

(1) Gran globalización del planeta (Wagschal, 1994);
(2) Interconexión global, que incluirá el compartir recursos y redes informáticas (Abrigo & Sirch, 1994);
(3) Gran necesidad de desarrollar habilidades para establecer conexiones y contactos internacionales (Wagschal, 1994);
(4) Exuberante explosión de la información (Wagschal, 1994), especialmente información de tipo electrónico;
(5) Continuo desarrollo de aparatos e instrumentos computacionales, tales como los videodiscos reciclables y los "knowbots;" o robots que manejan extraordinariamente complejos sets de información (recuerda a HAL, en 2001 Odisea del Espacio?);
(6) Continuo desarrollo de programas de computación, tales como las bibliotecas virtuales, y complejas e interminables combinaciones de aparatos y programas computacionales, tales como los sistemas integrados de información (Resnick, 1994);
(7) Nuevas tensiones raciales, de género, y culturales, incluyendo una creciente diversidad cultural (Carroll, 1993);
(8) Creciente deuda gubernamental, mayor desempleo, y aumento de la criminalidad y la violencia (Ferguson, 1994; Guyton, Corbin, Zimmer, O'Donnell, Chervin, Sloane, & Camarero, 1989);
(9) Presiones financieras;
(10) Aumento del énfasis en la productividad;
(11) Aumento del énfasis en la responsabilidad personal (Marchionini, 1991);
(12) Reducción de las redes de apoyo social (Herr, 1993a; Crabbs, 1989; Guyton et al., 1989); y
(13) Un futuro en el que los jóvenes no tendrán las mismas oportunidades que sus padres tuvieron (Ferguson, 1994).
    Además de las demandas sociales, educativas, y tecnológicas, los jóvenes también van a tener que enfrentar los siguientes problemas de salud:
(1) Problemas de salud mental, incluyendo estrés, tensión, ansiedad, presión para alcanzar metas, y miedo al fracaso (Crabbs, 1989; Guyton et al., 1989);
(2) Alcohol y otras substancias adictivas, tales como las drogas y el tabaco;
(3) Problemas de salud sexual, incluyendo el SIDA, los embarazo no deseados, y las violaciones;
(4) Interés en la nutrición, incluyendo la necesidad de llevar una dieta saludable y de controlar su peso; y
(5) Enfermedades crónicas (Guyton et al., 1989).
    Este rápido crecimiento y cambios en las demandas tendrá como resultado el desarrollo de nuevas relaciones entre las personas y sus ambientes.  Estas demandas nos llevarán a aprender nuevas maneras de usar las habilidades que tenemos, así como ha desarrollar nuevas habilidades.  Por ejemplo, los empleados en una economía global necesitarán desarrollar habilidades transferibles (o portátiles), movilidad, flexibilidad, y habilidades empresariales (Herr, 1993b).
     La respuesta a la segunda pregunta no ha tenido el mismo éxito. Descripciones de las habilidades requeridas por los empleados y los ejecutivos han sido presentadas en una variedad de revistas científicas y profesionales (i. e., The Futurist).  Sin embargo, la información sobre las habilidades y destrezas que los estudiantes de pregrado necesitarán para tener éxito en el futuro no es fácil de obtener, debido a la escasez de estudios en esta área.  Ésto se hizo claro para mí mientras preparaba mi seminario "Succeeding in the 21st Century" (Zalaquett, 1995) que forma parte del programa EXCEL (Encouraging eXcellence through Co-curriculum Education and Leadership) de la universidad.  Una revisión de las publicaciones científicas en esta área, usando PsycLIT y ERIC, sólo sirvió para confirmar la falta de estudios en esta área.  Consultas con otros colegas e investigadores en otras instituciones académicas ayudaron a confirmar la carencia de este tipo de información.
    Teniendo la información acerca de los muchos cambios que ocurrirán en el futuro, la necesidad de realizar estudios en esta área se hizo evidente y decidí diseñar una serie de estudios orientados a aumentar nuestro conocimiento en esta área. La investigación que describo a continuación es un ejemplo del tipo de estudios que he realizado durante los últimos años. Esta investigación fue diseñada para proveer información acerca del tipo de habilidades y destrezas que nuestros estudiantes tendrán que adquirir para triunfar en el siglo XXI.

MÉTODO

Procedimiento
    Seleccionamos un grupo de expertos que pudieran ayudarnnos a determinar el tipo de habilidades requeridas en el futuro usando como referencia de base el texto "Psicología Aplicada a la Vida Moderna: Adaptándose a los 90s" y las sugerencias de los estudiantes de mi clase Psicología de la Adaptación.  Una carta explicando los propósitos de este estudio fue enviada a los potenciales participantes durante el verano de 1995.  La pregunta específica que se les formuló fue:  "Cuáles son las habilidades y destrezas que los estudiantes de educación superior deben adquirir o desarrollar para tener éxito en El Siglo XXI?"  (Ejemplos de las respuestas de los participantes se pueden encontrar en mi página Succeeding in the 21st Century (Zalaquett, 1996).

Participantes
    Se invitó a cincuenta y cinco personas, percibidas por el profesor y sus estudiantes como exitosas en sus respectivos campos de trabajo, a participar en este estudio.  Un total de 28 respuestas (tasa de retorno = 50.9%), fueron recibidas. Estas incluyeron las respuestas de 17 psicólogos, especializados en psicología social, organizacional, comunitaria, clínica, y biopsicología; 10 miembros de agencias gubernamentales y personeros de la educación, y 1 de un neuroscientista.

Análisis
    Las respuestas recibidas fueron analizadas usando la "teoría basal." Esta teoría que sirve para realizar análisis cualitativo fue desarrollada originalmente por Glaser y Strauss (1967) para ayudar a los investigadores a ganar acceso y entendimiento de sus datos cualitativos (Rennie, 1994).  El método usado por la "teoría basal" para analizar datos cualitativos, (normalmente de naturaleza textual) consiste en dividir sistemáticamente primero las respuestas en unidades de significado usando el procedimiento de comparación constante basado en una sola idea (Rennie, Phillips y Quartaro, 1988).
    A continuación, las unidades de significado son ordenadas bajo categorías principales (o representativas), con las cuales cada unidad tiene una relación que comparte con las otras unidades incluidas dentro de esta categoría.  Las comunalidades entre las categorías principales sirven de base para determinar conceptos de un orden más alto, llamados categorías centrales. Este proceso da lugar a un modelo jerárquico por el que cada categoría central contiene propiedades de todas las categorías representativas y todas las unidades de significado incluidas, a su vez, dentro de cada una de estas últimas.  En la fase final, los modelos que determinan la estructura jerárquica de las categorías centrales dan lugar a la formación de una teoría basada en los datos bajo estudio.
    Éste proceso es análogo a la estructura de una pirámide, que se construye sobre la base de unidades mas pequeñas (unidades de significado), que en gran número sustentan un nivel más alto (subcategorías representativas), el que a su vez sustenta un nivel superior (categorías centrales). Apoyado en el nivel más alto se produce la teoría.

RESULTADOS

    Usando teoría basal, las respuestas se separaron en unidades de significado.  Estas unidades se presentan en la Tabla número 1, e incluyen las siguientes: Comunicación, Conocimiento Multicultural, Habilidades en idiomas, Habilidades gerenciales, Trabajo en equipo/cooperación, Creatividad, Habilidad de adaptación, Empatía, Manejo del estrés, Ética de trabajo, Autodisciplina, Responsabilidad, Pensamiento discriminativo, Habilidades gramaticales, Razonamiento analítico, Economía/negocio, Habilidades matemáticas, Habilidades computacionales, y telecomunicaciones.

Tabla 1: Unidades de Significado
 

Unidades de significado  Definición
Comunicación El intercambio de pensamientos e ideas a través del lenguaje o la escritura
Conocimiento Multicultural La habilidad de entender y trabajar con diversos grupos
Multilinguismo La habilidad para comunicarse en otros idiomas
Habilidades Gerenciales La habilidad para guiar y organizar otras personas para llevar a cabo varias iniciativas. La capacidad para resolver conflictos entre otras personas
Trabajo en Equipo/ Cooperación Esfuerzo cooperativo dentro de un grupo para alcanzar un objetivo o meta
Creatividad Uso de habilidades imaginativas o artísticas, así como la habilidad para encontrar soluciones nuevas a problemas
Habilidad para Adaptarse La habilidad para cambiar y aceptar nuevas situaciones
Empatía La habilidad para entender las ideas y emociones de otra persona
Manejo del Estrés Control sobre los estresores que enfrenta cada persona, y los efectos del estrés
Ética de Trabajo  Principios de conducta correctos o buenos que conducen a lograr un nivel de integridad y efectividad en el trabajo
Autodisciplina Control sobre la propia conducta para mejorar personalmente, así como la habilidad para postergar placer inmediato por metas a largo plazo
Responsabilidad El deseo de alcanzar responsabilidad personal
Pensamiento Discriminativo La habilidad para discernir información verdadera de información sesgada
Habilidades Gramaticales  El uso eficaz de reglas gramaticales y pautas para expresar ideas en forma correcta
Razonamiento Analítico La habilidad para usar los principios de la lógica y usar efectivamente el pensamiento abstracto para aprender o comprender
Economía/Negocio  Uso de los principios que gobiernan los negocios y las relaciones económicas
Habilidades Matemáticas Habilidad para usar y aplicar las teorías básicas de las propiedades asociativas y uso de números; y comprensión básica de las matemáticas y su uso
Habilidades Computacionales Habilidad para usar la tecnología de la computadora efectivamente, incluyendo procesadores de palabras y hoja de datos
Telecomunicación Comunicación que ocurre entre dos o más fuentes distantes (máquinas de facsímil, etc.)

     Usando el método de comparaciones constantes, las unidades se organizaron según sus comunalidades bajo una de cuatro categorías principales. Como se puede apreciar en la Tabla número 2, éstas incluyen las siguientes categorías: Interpersonal (características personales que facilitan las relaciones e interacciones entre personas), Intrapersonal (cualidades que son intrínsecas a la persona), Fundamental (involucra la comprensión y el uso correcto de los elementos académicos básicos), y Tecnológico (relativo al conocimiento específico y/o práctico de procesos mecánicos o científicos avanzados).  A continuación, esas categorías principales se combinaron para formar dos categorías centrales: Atributos (características o cualidades estrechamente asociados con o pertenecientes a la persona) y Habilidades Educativas (de, o relativas a los procesos de enseñanza formal dentro de las instituciones de enseñanza superior).  Finalmente, se determinó la frecuencia de ocurrencia de cada unidad y se listaron en base a su porcentaje de aparición (ver Tabla 2).

Tabla 2. Habilidades y destrezas para el Siglo 21, listadas de acuerdo a su frecuencia de ocurrencia
 

ATRIBUTOS (92.9%)
Interpersonal (75%) 
      •  Comunicación (60.7%)  
      •  Conocimiento Multicultural (28.6%)  
      •  Habilidades en Idiomas (17.9%)  
      •  Habilidades Gerenciales (17.9%)  
      •  Trabajo en Equipo/Cooperación (14.3%) 
    Intrapersonal (71.4%)
      •  Creatividad (21.4%)  
      •  Habilidad de Adaptación (17.9%)  
      •  Empatía (17.9%) 
      •  Manejo del Estrés (10.7%) 
      •  Ética de Trabajo (10.7%) 
      •  Autodisciplina (10.7%)  
      •  Responsabilidad (7.1%)  
EDUCACIÓN (82.1%)
Fundamental (73.1%)
      •  Pensamiento Discriminativo (32.1%)
      •  Habilidades Gramaticales (32.1%) 
      •  Razonamiento Analítico (25%) 
      •  Economía/Negocios (17.9%) 
      •  Habilidades Matemáticas (14.3%) 
    Tecnológica (71.4%)
      •  Habilidades Computacionales (e. g., procesador de palabras) (53.6%) 
      •  Telecomunicaciones (14.3%) 
 

DISCUSIÓN

    Esta investigación ha explorado un tema que parece concernir a muchos profesionales de diversas disciplinas. Los participantes representan un rango amplio de intereses, que incluye psicólogos, políticos, educadores, y sociólogos. Debido a que los participantes eran provenientes de diferentes disciplinas, hipotetizamos que habría una amplia gama de respuestas a la pregunta "Cuáles son las habilidades y destrezas que nuestros estudiantes deben adquirir para tener éxito en el Siglo 21?"  Sin embargo, usando la "teoría basal" de análisis cualitativo encontramos que la mayoría de las habilidades mencionadas por los participantes se podían agrupar en una de dos categorías principales: Atributos o Educación. Estos resultados indican que el éxito de los estudiantes en el futuro estará basado tanto en sus características como persona, así como en el tipo de educación que reciban.
    También hipotetizamos que la respuesta más frecuente tendría tecnología a su base. Sin embargo, según nuestro panel de expertos, las habilidades más importantes que los estudiantes deben adquirir incluyen en primer lugar un énfasis en la comunicación eficaz con otros.  La segunda habilidad mencionada más frecuentemente es la habilidad para aplicar tecnología computacional básica.  En tercer lugar encontramos la capacidad de pensar críticamente.  Y la última de las cuatro respuestas más frecuentemente mencionadas es el conocimiento multicultural, que se refiere a la habilidad para trabajar con personas provenientes de diferentes trasfondos culturales o étnicos. Resulta interesante notar que los participantes pusieron más énfasis en el desarrollo de habilidades interpersonales de las personas.
    Los resultados de este estudio sugieren que las instituciones de educación superior deben poner énfasis en proporcionar a sus estudiantes una combinación balanceada de habilidades interpersonales e intrapersonales, junto a principios y habilidades tecnológicas y educativas (descritas en Tablas 1 y 2).  De acuerdo con su análisis, esta combinación de habilidades preparará a los estudiantes para ser capaces de responder flexiblemente a nuestro complejo y constantemente cambiante mundo.
    Es mi convicción de que los educadores debemos ayudar a nuestros estudiantes a apreciar nuestro cambiante mundo y darles la oportunidad de adquirir las habilidades que necesitarán para sobrevivir dentro de las competitivas economías globales del mañana.  Para mí, ahora es el tiempo de preparar a nuestros estudiantes para el futuro.  Es esta visión la que me ha llevado a desarrollar estudios como el que he presentado aquí. Desafortunadamente, muchas de las habilidades incluidas en la Tabla número 2 no se enseñan adecuadamente al estudiante de educación superior, a pesar de que éstas representan el tipo de habilidades que los educadores y psicólogos de estas instituciones pueden y deben ofrecerles a sus estudiantes.
    Por otra parte, para poder cumplir con esta responsabilidad requerimos información actualizada; sólo este tipo de información nos permitirá proveer la mejor guía a nuestros estudiantes.  La información provista por estudios como el presentado aquí, puede ayudarnos a determinar metas y prioridades educativas, y tipos de intervenciones necesarias para preparar a nuestros jóvenes para sus carreras en el mundo laboral del futuro.  Los educadores y consejeros académicos pueden usar esta información para desarrollar programas que tengan un impacto positivo en las habilidades interpersonales e intrapersonales de nuestros estudiantes.
    Las instituciones de educación superior también deben proporcionar a sus estudiantes información sobre el tipo de entrenamiento profesional y educación avanzada que se requerirá en el futuro.  Nuestros estudiantes requieren este tipo de información para poder tomar las mejores opciones de estudio posible y tener éxito en sus carreras.
    Las contestaciones de los expertos también sugieren que los estudiantes deben utilizar su experiencia educacional como un punto de unión entre el aprendizaje formal del mundo académico y el aprendizaje informal del mundo noacadémico o extracurricular.  Los estudiantes deben utilizar las actividades extracurriculares que dan énfasis a las habilidades incluidas en la Tabla número 1.  También las instituciones de educación superior deben volverse efectivas en proporcionar a los estudiantes las oportunidades necesarias para aprender estas habilidades, manteniendo actividades extracurriculares orientadas a este efecto.  Los educadores y consejeros pueden contribuir con talleres relacionados con las habilidades para triunfar en el siglo 21.
    Finalmente, los planes de estudios de las instituciones de educación superior deben satisfacer las demandas del siglo próximo.  Es muy importante que los planes de estudios se renueven de tal modo que nuestros profesionales no se queden atrás en el mundo laboral del futuro.
    Uno de los participantes escribió, "es difícil predecir el futuro, pero hasta cierto grado eso es lo que se nos pide hacer cuando educamos a nuestros ciudadanos."  Como educador y psicólogo, ha sido mi responsabilidad personal el contribuir a esta noble misión investigando este tema, para luego usar esta información para ayudar a nuestros estudiantes a adquirir las habilidades que necesitarán para triunfar en el próximo milenio.

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  • Zalaquett, C. & Turner, M. (1997). Succeeding in the 21st Century: A qualitative analysis. TCA Journal 25 (1): 331 - 340.
Carlos P. Zalaquett, Lic., M.A., Ph. D. es Professor Asistente en el Departamento de Educacion de la Universidad del Sur de la Florida, Tampa, Florida.
 
 

* Parte de esta information ha sido presentada en:
"Succeeding in the 21st Century: A qualitative analysis,"
 1997, TCA Journal, Vol. 25 (1): 331 - 340. Reproduced with permission from Texas Counseling Association


 
 


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